Alyssa Monks es una pintora figurativa, nacida 1977 en Ridgewood, Nueva Jersey, quien comenzó en la pintura al óleo desde niña. Estudió en la New School de Nueva York y la Universidad Estatal de Montclair y obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston en 1999.
Cuando empecé a pintar el cuerpo humano, que estaba obsesionada con él y tenía que crear el mayor realismo posible. Perseguí realismo hasta que comenzó a desmoronarse y de construir en sí mismo», afirma Alyssa, «estoy estudiando la posibilidad y el potencial en representación donde la pintura y la abstracción se encuentran – si ambos pueden coexistir en el mismo momento».
Sus pinturas han sido objeto de numerosas exposiciones individuales y colectivas como «Intimacy» en el Museo Kunst en Ahlen, Alemania y «Reconfiguración del cuerpo en el arte americano, 1820-2009″ en el Museo Nacional de la Academia de Bellas Artes de Nueva York. Su obra está representada en colecciones públicas y privadas, incluido el Savannah College of Arts de la Asociación de Arte de Somerset y de las colecciones de Howard Tullman, Danielle Steele y Eric Fischl.


Irás en el taxi analizando tu exasperante soledad. Llegarás a la central de autobuses, inmotivado, resignado; no te causará satisfacción alguna viajar al oriente del país. Entrarás e irás hasta la ventanilla y comprarás el pasaje, luego te sentarás en una butaca. Estarás entristecido por una ilusión perdida, intentarás despejar tu mente, sacarás un libro y comenzarás a leer. Después de un rato notarás que las personas mutuamente se ignoran, voluntariamente ajenos de quienes los rodean, te agradará saber que no eres el único infinitamente solo. Tantos en un mismo encierro se hacen compañía, pensarás; pero detestarás tu vida desierta. Hastiado de la monotonía te preguntarás: ¿Qué hago aquí? En aquel momento tendrás la sensación de que estás en un intervalo crucial, vislumbrarás que tu destino era estar en ese preciso instante en ese exacto lugar. Verás el reloj, nueve menos quince, entonces una joven entrará, te fijarás en ella, estilizada y hermosa, de cabello negro que cae suavemente en sus hombros descubiertos, sus enormes ojos oscuros y luminosos te embriagarán de una emoción desconocida.
